5/12/17

CARTA A UN DESGOBIERNO PSEUDOARGENTINO


Cómo podemos definir la situación actual, hablar de lo ocurrido con el A.R.A "San Juan" y sus tripulantes, el dolor de sus familiares, mientras una casta de traidores de distintos pelajes como políticos, diplomáticos, funcionarios públicos y los oligarcas serviles de siempre, se junta en la casa de la delegación británica a festejar sus 100 años de existencia.

Los familiares realizaron este domingo en Mar del Plata una marcha con una consigna clara: “Búsqueda y Rescate”. La angustia de perder sus seres queridos aumenta, como bien expresó uno de los familiares, cuando “tenemos un presidente que se preocupa más con el G-20 que por nosotros”, un presidente que hasta hoy no dio la cara y se esconde detrás de un vocero de la Armada Argentina. ¿Cómo puede el pueblo no cuestionar esto? La búsqueda de la verdad y la justicia es lo primero que debemos exigir por respeto a estos 44 héroes que ganó la Patria y por respeto a sus familiares. Como pueblo tenemos que acompañar a estas familias, ya que es una causa de todos los argentinos y de esa forma mostrarles a los políticos de turno el camino de la defensa de nuestros intereses, del bien común. Eso que ellos pretenden ignorar nosotros debemos enséñaselos por las buenas o por las malas.

A estas alturas no podemos recular y tampoco nos van a correr con la vaina. Son traidores y como tales deben ser tratados, son enemigos del pueblo argentino y como tales deben ser juzgados. Nosotros no nos olvidamos que nuestra Patria fue construida con sangre de héroes, con rezos y luchas montoneras. La liberación nacional no es algo que nuestros enemigos regalan. Necesitamos la determinación y el coraje, la Fe y la Esperanza, la gracia de vivir o morir en la batalla, solo así tendremos la tan anhelada soberanía que no es otra cosa que la integridad de nuestro territorio, la felicidad del pueblo y el respeto que nos merecemos. Autodeterminación política y económica, justicia social y nacionalismo cultural son las bases para reconstruir lo que este bando de cipayos destruyó después de la Batalla de Caseros. La verdadera independencia es romper con la banca y con la usura, estamos bajo las garras más voraces, la peor de todas las formas de dominación o esclavitud que un pueblo pueda sufrir, el imperialismo sionista. Esto nos muestra a las claras quienes marcan el rumbo de nuestros políticos, quienes deciden lo que los medios pueden o no difundir, qué debemos producir, qué podemos comer, cuanto debemos trabajar y a donde van a parar nuestros aportes. Está en juego el futuro de nuestros hijos y seres queridos, la salud de nuestra gente, la educación y la soberanía alimenticia, pieza fundamental para el inicio del camino a la liberación nacional. A nadie debe temblarle el pulso cuando se trata de hacer justicia y este es un compromiso de todos. El gobierno podrá tildarnos de violentos pero vamos a recordarle a ese traidor, que se hace llamar presidente, que violencia también es omitir, mentir, ignorar las necesidades del prójimo, negar la realidad ajena, evadir sus obligaciones como él hace hoy con los familiares del ARA San Juan y por sobre todo que la violencia más detestable es la que ejercen los cobardes resguardándose tras las FFSS.

Por eso desde la Acción Nacional Católica exigimos Verdad y Justicia para los 44 héroes del ARA San Juan y sus familiares, que se desconozcan los tratados de Madrid, la ruptura de relaciones con los ingleses, que se retiren las fuerzas de ocupación de nuestro territorio y que se comience una política nacional para revertir la indigna situación en que nos han colocado tantos años de desgobierno y traición. Recordemos las palabras del General San Martín “cuando la Patria está en peligro todo está permitido excepto no defenderla”.

DIOS Y PATRIA O MUERTE.



Acción Nacional Católica




20/11/17

LA SOBERANÍA ARGENTINA, UN LEGADO DE GUERRA.



Hoy, 20 de noviembre Día de la Soberanía, se reivindica el aniversario de la Batalla de la Vuelta de Obligado. Combate librado en las aguas del Río Paraná, comandado por el Brigadier Don Juan Manuel de Rosas y Lucio N. Mansilla, para detener el avance de las fuerzas piratas Anglo-Francesas.

Pero la lucha y defensa de la soberanía no es sólo una cuestión territorial, ni el recuerdo de una batalla.

Un país soberano debe ser el reflejo de un pueblo digno. Que tenga a Cristo como único Soberano; un Estado fiel a la Doctrina Social de la Iglesia, con funcionarios que sirvan al Estado y no que se sirvan de él; con una política que sirva al bien común, respetando nuestras costumbres y tradiciones, con una educación de alto nivel al alcance de todos, donde se forme el espíritu de los jóvenes en los mejores valores y principios que deben regir su moral, y fomentar así la formación de profesionales que luego den sus servicios a la Patria; que haya trabajo digno para todos los habitantes; con una economía nacional, que ponga los recursos naturales soberanos a disposición de la Nación y del pueblo, para nutrirlos y mejorar la calidad de vida de los trabajadores; con un buen sistema de salud, digno y gratuito; con el pago de impuestos accesibles, que solo sirvan a los intereses de la patria, del bien común y no a los intereses internacionales. Un país donde haya justicia social, y ajusticiamiento del traidor. Donde se recuerde a sus héroes y mártires y se respeten los símbolos patrios.

Una Nación Soberana, es decir una Patria Independiente del Imperialismo Sionista y de la usura que somete a todas las naciones.

Actualmente la patria se encuentra sometida en manos de la dirigencia política, traidora, liberal, y entreguista, siervos de sus amos los sionistas, llevando a cabo la culminación del plan de entrega mundial de la soberanía de nuestra Nación.

Luego de la caída de Rosas, los sucesivos gobiernos han procurado destruir nuestra soberanía, distorsionando nuestra cultura, nuestro idioma, nuestras tradiciones y nuestra historia, atacando nuestra religión y los símbolos patrios, llegando al punto de expulsar a Cristo de las aulas y aclarar el color de nuestra bandera, que no es otro que el manto de la Virgen Soberana; entregando la economía y nuestros recursos naturales a capitales internacionales.

Formaron una sociedad individualista, materialista y consumista de la cultura extranjera, que olvidó su historia y a sus héroes.

Se consolidó un estado corrupto, cuyos gabinetes están ocupados por traidores y serviles al poder internacional, que se sirven de nuestra Patria a su antojo.

Aun así, la soberanía de nuestra Nación, sigue viva en el testimonio, valor y sangre, de quienes supieron defenderla y reivindicarla hasta las últimas consecuencias; siendo ésta una herencia de guerra que nos viene de la Reconquista y Defensa de Buenos Aires, de la resistencia de los gauchos comandados por Güemes, y de nuestros soldados de la emancipación.

La Soberanía está en la Santa Misa que se celebra todos los días.

Soberanía son los diarios de Enrique P. Osés, y las palabras del Padre L. Castellani, P. Julio Meinvielle, y del Padre Ezcurra; Soberanía son los militantes de Tacuara y la Alianza Restauradora Nacionalista, que en su militancia supieron dar testimonio y plantarle cara al enemigo apátrida.

Soberanía es la sangre de Jordán Bruno Genta y Alberto Sacheri, mártires de La Verdad; la Soberanía está en los defensores de la patria frente a la guerrilla marxista internacional de los ‘70, en nuestros presos políticos, injustamente acusados y olvidados por el pueblo.

Soberanía son los soldados en las trincheras de Malvinas que con su arrojo y entrega supieron defender la causa nacional.

Ahora queda en nosotros, levantar la bandera y continuar el legado que nos dejaron, cumplir con nuestro deber como partícipes de la Iglesia Militante, y como argentinos.

Solo es posible con convicción, organización, formación y militancia aguerrida llevada hasta las últimas consecuencias.

Así, como la Patria fue parida por la sangre de los soldados que, por la Gracia de Dios, forjaron los límites de nuestra Nación; así ha de ser restaurada.

La Soberanía solo será derrotada, si nos quitan nuestras convicciones y el espíritu de seguir combatiendo.

LA SANGRE DERRAMADA NO SERÁ TRAICIONADA.

POR LA SOBERANÍA NO SE NEGOCIA, ¡SE COMBATE!.



La Vuelta de Obligado
1845 -20 de Noviembre- 2017
Antonio Caponnetto.

Ni cuzcos ladradores ni doctores me traigan,
ni tibios lomos negros de chiripá o levita,
que no vengan logistas a hollar estas barrancas,
donde el duelo y la sangre supieron darse cita.

Auséntense los torvos, cismáticos o flojos,
espadas sin cabeza, sin blasón ni coraje,
esta Vuelta del río reclama en sus orillas
la vieja aristocracia del sufrido gauchaje.

Ninguna voz rendida se escuche en el remanso
del Paraná poblado de recuerdos fecundos,
ninguno se presente de los que han hocicado,
una vez y por siempre los he llamado inmundos.

Que no lleguen tampoco los que enturbiaron nombres
de patriadas antiguas galopando en montón,
ni los profanadores de la historia se acerquen,
sólo quiero a los fieles de la Federación.

¡Encadene el oleaje, mi General Mansilla,
atenace torrentes, eslabone los vientos,
que silven los boyeros, y en las cañas tacuaras
flameen los pendones amarrados con tientos!.

¡Usted, Coronel Thorne, desenvaine cañones,
camarada Quiroga: honre al padre que hereda,
Capitán Tomás Craig, ancle el buque al pellejo
y usted, Ramón Rodríguez, con su furia proceda!.

Si la tierra trepida sabrán los extranjeros,
que las almas batallan con leal veteranía
invisible y perenne como un yelmo de plata
como ajorca que enlaza la fiel soberanía.

Comandante Barreda, Artillero Palacios,
alumbren las estrellas de este patrio noviembre,
y en el último ataque que cada puño sea
la semilla que labre, que coseche y que siembre.
Nada importa esta tarde que la proa invasora
nos aventaje en fuego de metrallas filosas,
mis mazorqueros tienen bayonetas caladas
y me sigo llamando Don Juan Manuel de Rosas.

Resistí a los falsarios, la conjura de escribas,
en mil páginas negras que fraguó belcebú,
venceré a los que intenten torcer mi empuñadura,
yo soy el heredero del sable de Maipú.

Mañana cuando lleguen las horas más aciagas,
aunque ni un ceibo quede en mi pampa plantado,
Señor, se alce una boca para gritar de nuevo:
No han de pasar por esta Vuelta de Obligado.

31/10/17

A 500 AÑOS DE LA “REFORMA PROTESTANTE”, NADA QUE CELEBRAR.


A 500 años de la Reforma Protestante, ó, a mejor decir, de la Revolución Protestante, en el Vaticano, y desde allí a todo el orbe católico, se apoya e incentiva a la celebración del Cisma más grande en toda la historia de la Iglesia. Apoya el Vaticano y anima a celebrar al heresiarca por antonomasia, Martín Lutero, a celebrar su acérrimo ataque a Dios, a Su Iglesia, al Santo Sacrificio de la Misa, a Su Madre la Santa Virgen María, al Papa, a Sus Santos, y a todos aquellos que por Cristo y Su Iglesia afirmaron y confirmaron su amor y fe firmando con sangre.
Aquellas ciudades a las cuales el Protestantismo sometió bajo su aberrante rostro y pestilente plana sufrieron en carne propia la soberbia y el odio que éste aun hoy destila. A todo Fiel Católico, a fuerza de ejecución y tortura, se lo sometió a punto tal de verse así impelido a abandonar sus tierras o a convertirse al Protestantismo. A modo de ejemplo, vaya lo que se da en llamar, “La Conquista de Irlanda”, genocidio éste de los más importantes. Al comenzar Enrique VIII su persecución contra la católica Irlanda, existían más de mil Monjes Dominicos, de los cuales solo dos sobrevivieron. Así se desató una guerra que duraría siglos entre protestantes y católicos.
Año es este en el cual se cumplen 500 años del Cisma. Año en el que a la par, en lugar de volver a condenar la Herejía Protestante con renovada fuerza, se la “Concelebra”, en clara unión entre el Clero y la Secta Protestante, en varias Parroquias de Argentina.

Así decía Martín Lutero:


Cuando hayamos aniquilado la Misa, habremos aniquilado el Papado en su totalidad. Porque es sobre la Misa, como sobre una roca, que el Papado se apoya con sus Monasterios, sus Obispados, sus Colegios, sus Altares, sus Ministros, y sus Doctrinas. Todo esto se derrumbará necesariamente cuando sea derribada su Misa Sacrílega y Abominable.” (Libelo contra Enrique VIII - Heresiarca Martín Lutero).

Así decía San Francisco de Sales:

Con los herejes: con quienes propagan herejías contra la religión católica, hay que ser fuertes y no permitir que se les apoye ni se les alabe, porque el mal que pueden hacer es muy grande.”
A lo cual, y de manos de éste gran Santo, concluimos que, ó se está con la Doctrina, ó se está en contra de la misma. Aquellos que pretendan apelar a la “Libertad Religiosa”, al “Ecumenismo”, o a cualquier figura conceptual hija del actual y reinante relativismo, sepa que Cristo Es Uno, Su Iglesia y Doctrina son Una, y no admiten por tanto, adornos y disfraces, no existe aquello que dan en llamar “Estrategia”, no existe término medio; abomina Dios de todo esto y por su boca lo vomitará. Se está con Dios o contra Dios.
El Sacrosanto Concilio de Trento condenó el Protestantismo y hoy es aceptado y sobre todo “Celebrado” por quien fue nombrado Vicario de Cristo, el Papa Francisco I.
Esta profanación de la Casa de Dios, llamada “Concelebración”, es total responsabilidad del Papado y el Clero que lo permite a la par que ataca a los Fieles que defienden la Fe. Es hacer caso omiso de las atrocidades cometidas por los luteranos, de las blasfemias e insultos a lo más sagrado, el Cuerpo de Cristo; es celebrar las matanzas y el odio Luterano a la Santa Iglesia.
A día de hoy, aquella Iglesia que en un tiempo, abierta, clara, y firmemente condenó a Martín Lutero y su Herejía Protestante, ha dejado de existir, así por tanto, quien debiera ser luminaria para el mundo, ha dejado de serlo, dejando abandonado y a la deriva a aquel rebaño sobre el cual el mismo Cristo dió potestad. Acéptese o no y a pesar de muchos, al Papa Francisco I le cabe la máxima responsabilidad al respecto.

Con Dios o contra Dios.

Somos la Iglesia Clandestina.

14/10/17

LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO, MADRE DE TODAS LAS BATALLAS (I)


En los días que corren, la palabra “género” ha copado nuestro lenguaje. Expresiones como “violencia de género”, “identidad de género”, se escuchan y leen frecuentemente en los llamados medios de comunicación.
Si uno se detuviera a reflexionar tan solo unos instantes en estas expresiones, podría llegar a la conclusión que hasta no hace mucho tiempo se hablaba de “violencia hacia la mujer” o de “sexo” para identificar si un individuo es hombre o mujer. Pero en la actualidad, con mucho vigor, pero a la vez sin que lo notáramos, el término género se fue instalando en todos los entornos y tomando múltiples significados.
Para los ideólogos de esta corriente de pensamiento, las cuestiones referentes al “género” no parecen ser tan sencillas y definidas, ya que aparentemente no habría tan solo dos sexos, hombre y mujer como todos los seres humanos entendernos, sino una extensa lista con un número muy difuso y desproporcionado a la realidad. Es por ello que, basándonos en sus principios, sexo biológico y género no son sinónimos.
Es así como la Comisión de Derechos Humanos de la ciudad de New York, identifica 31 “géneros”, entre los cuales se incluyen el “genderqueer,” definido como “una persona cuya identidad de género no es ni hombre ni mujer, está entre o más allá de los géneros, o es una combinación de géneros”. O el “gender bender” determinado por aquella persona “que se inclina hacia, cambia, mezcla o combina los roles de género convenidos por la sociedad, expresando elementos de masculinidad y feminidad juntos.”
La cuestión se torna aún más compleja si incluimos en este análisis a la red social Facebook, la cual brinda a sus usuarios la posibilidad de identificarse con 50 (cincuenta) géneros distintos, dentro de los cuales se vislumbran: cisgénero, andrógino, agénero, fluido, binario, dos-espíritus…
Examinando palabra por palabra y en su conjunto, probablemente no sea tan sencillo para el lector comprender con precisión en qué se traducen todas estas expresiones.
Una definición clásica de la ideología de género nos ayudará a comprender, al menos parcialmente, sus postulados: Es una ideología que defiende que las diferencias entre el hombre y la mujer, a pesar de las obvias diferencias anatómicas, no corresponden a una naturaleza fija, sino que son unas construcciones meramente culturales y convencionales, hechas según los roles y estereotipos que cada sociedad asigna a los sexos.
Volviendo a lo que nos compete, e intentando echar luz a tanta oscuridad y confusión, podemos citar las ejemplificadoras palabras del Papa Benedicto XVI:
con la ideología de género el hombre moderno pretende librarse incluso de las exigencias de su propio cuerpo: se considera un ser autónomo que se construye a sí mismo; una pura voluntad que se autocrea y se convierte en un dios para sí mismo.
Muchas teorías y fenómenos de la ciencia son difíciles de comprender, y requieren de un estudio profundo para su interpretación, aunque en este caso no se trata de complejidad, sino de un extenso relativismo y una gran cuota de confusión deliberada. La ciencia no admite dejar todo a la libre consideración de cada individuo. Es en este punto donde vale la aclaración siguiente: dónde hay ideología, no hay ciencia. Y justamente, la ideología de género es un claro ejemplo dónde la falta de razonamiento e inexistente comprobación, nos sitúa con la suficiente fuerza de catalogarla como una corriente de pensamiento ilegítima y acientífica.

En próximas ediciones seguiremos analizando sus postulados e intentaremos conocer por qué esta ideología es la “madre de todas las batallas”, incluido el aborto, la eutanasia, la redefinición de matrimonio y la ideología LGBT.